Antes que el artista está la sala de baile

Escrito por el 23 febrero, 2012 en IN, Videoclímax - No comentado

Los meses de febrero y marzo, tal y como Julio César hizo reconsiderar en el calendario de su época el nombre del mes que sigue a Junio, deberían también ser reconsiderados: uno de los dos debería llamarse Óscar. La cosa es que la francesa ‘The Artist’, del lituano Michel Hazanavicius, (todos habréis leído algo ya), se dispone a conquistar estatuillas del señor O. Lo positivo de ese film es que descubre a muchos que el cine es imagen interpretada (ya sea a base de actuaciones o a base de conceptos cinematográficos), en movimiento y con banda sonora: los diálogos vinieron después, aunque siempre estuvieron presentes en el teatro JA.

Lo negativo es la charlatanería pseudointelectual sobre su novedad: el cine mudo y en blanco y negro es más viejo que un núo, es más viejo que el cine mismo

La cosa es que, todo este trasiego sobre el descubrimiento, para la inmensa mayoría, del cine mudo, me trae a la mente una película a la que adoro, venero, encumbro y a la que puntualmente y con años de distancia me he rendido: ‘Le bal’, en España ‘La sala de baile’. No es que haya que ver ‘El maquinista de La General’ para conocer la dinámica del cine mudo, es que para aproximarte a él en épocas cercanas es necesario haber acariciado esta obra maestra de Ettore Scola. 1983, la historia a través del siglo XX de un salón de bailes, que es la historia misma del siglo XX a através de ese salón, de sus bailes y de sus merodedores. En uno de esos aciertos surrealistas de mi padre, yo vi esta peli con seis años, y a pesar de que no hablaban (o quizás precisamente por eso) me quedé irremediablemente marcado por el cine.

Achaco a esta película mi gusto por el documental, el musical e incluso la historia…

Magistral, esencial, perfecta, me parece la secuencia de inicio en la que se presentan esos personajes que nos acompañarán a través del tiempo y a lo largo de la película: esta obra rehuye de un guión cerrado, casi de inicio a fin, es una sucesión de imágenes marcadas y vinculadas a épocas que hacen que sintamos hermosas sensaciones. Luz, guión, puesta en escena brillantísimos.

En épocas de algaradas y panfletos cinematográficos una cura de humildad vía Scola no viene nada mal

Comparte cultura

Acerca del Autor

Yo soy aquellos dos de cuya lucha consisto. Luego pedimos una botella de vino y con el viento de cara y salpicaduras de vida en las sienes, estaban las piernas largas tendidas y todo el mundo girando en sus ojos... Y al final fuimos tres... 3 en 1, como el aceite o la Trinidad... qué cosas. Intento disfrutar a pesar de todo. Más artículos y opiniones en Un cielo dividido o en @tasionite

Comenta este artículo