Corazón helado, de Yolanda Abellán

Escrito por el 8 junio, 2012 en Alta Suciedad - No comentado

Camino entre la gente. Palabras rotas golpean mis pensamientos. Camino de puntillas entre tus propósitos, tus abrazos rotos me golpean el pecho. Camino a tu lado.

El mundo tiene prisa, palabras ajenas rompen el silencio, la mañana de las prisas comienza con pies aligerados y miradas somnolientas. Todavía camino a tu lado.

Dos cafés. Miro por el cristal de tu alma, y el hielo no me deja ver, las noticias de tu mañana, aun así, me siento contigo. Mi tostada lleva fresa, tú prefieres la mañana, sola y cortada.

Desdoblas las palabras, la fijas en tus pupilas. Observo la vida, entra y sale, por la abertura de la pausa.

El local exhala sueños, mentiras, pausas, no quiero escuchar, prefiero perderme en el bullicio sordo de tu corazón, pero tu latido no encuentro.

Crisis el tema de las bocas, el frío de los mortales, el hambre de África, y el vacío –¿de quién es el vacío?– las noticias prosiguen haciendo un hueco en los cristales moteados de vaho –¿por qué sigo a tu lado?–.

Salgo, respiro hondo. Mi alma es ligera, mis ojos espejos que reflejan almas pasajeras. Camino despacio, siento la vida.

Me giro, miro con tristeza aquella puerta, un corazón helado sigue desdoblando palabras en la soledad.

Yolanda Abellán Trabazos

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Acerca del Autor

Yo soy aquellos dos de cuya lucha consisto. Luego pedimos una botella de vino y con el viento de cara y salpicaduras de vida en las sienes, estaban las piernas largas tendidas y todo el mundo girando en sus ojos... Y al final fuimos tres... 3 en 1, como el aceite o la Trinidad... qué cosas. Intento disfrutar a pesar de todo. Más artículos y opiniones en Un cielo dividido o en @tasionite

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