Mi casa

Escrito por el 25 enero, 2012 en Alta Suciedad, IN - No comentado

Pon la musiquita antes de leer. No me jodas la experiencia.

Había estado huyendo. Había atravesado campos que no llevaban mi olor. Había estado perdido. Había dormido en camas extrañas. Había hecho mías casas ajenas. Había perdido y había ganado. Había soplado contra el viento y había cantado en esquinas romas. Había estado seco. Y me había llovido demasiado. Otras veces me bebí la lluvia mientras esperaba un golpe de suerte. Yo me perdí para encontrar algo. Había ganado algo de dinero, y había gastado mucho más. Había estado solo. A pesar de las palabras, y las canciones, y las pieles… Había estado solo.

Por eso apestaba a sueño y soledad al bajarme de aquél autobus. Llevaba dos días y medio sin dormir. Había perdido 10 kilos. Había atravesado 9 países. En el último tramo, llevaba 8 horas montado en un bus. 7 euros en el bolsillo. Una guitarra sin 6 cuerdas. 5 libros en la mochila. 4 viajes en el bonobús. 3 mudas completamente sucias. 2 cuadernos llenos de notas garabateadas (ésta entre ellas) y 1 par de botas rotas.

0 intención de encontrarme con ella.

Bajando del autobús pude sentir los olores de casa, los sonidos de casa y sus colores; el frío menos húmedo; la niebla encubridora. Había llegado a casa. Había llegado… Había llegado… Sólo tenía una última, o primera, intención: abrazar a la persona adecuada esta vez, mientras dejaba pasar el tiempo viendo vida y tomando un buen chupito de Southern Comfort en cualquier sitio lo suficientemente acristalado…

Así que utilicé parte de mis 4 viajes del bono en coger 2 buses que me llevaran hasta la Alameda y gastarme los 7 euros en comprar 1 periódico que pudiera leer, pedir unas copas que pudiera disfrutar y poder volver después a casa de una forma decente. Tras aquello, estaba decidio, empezaría mi nueva vida.

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Acerca del Autor

Yo soy aquellos dos de cuya lucha consisto. Luego pedimos una botella de vino y con el viento de cara y salpicaduras de vida en las sienes, estaban las piernas largas tendidas y todo el mundo girando en sus ojos... Y al final fuimos tres... 3 en 1, como el aceite o la Trinidad... qué cosas. Intento disfrutar a pesar de todo. Más artículos y opiniones en Un cielo dividido o en @tasionite

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