Thomas Gunzig, el Céline del siglo XXI

Escrito por el 27 marzo, 2012 en IN, Libracos - No comentado

Andaba yo cabizbajo por las calles en el otoño de 2009 con problemas laborales y algunos personales. Como siempre que ando, termino entrando en alguna librería. Estaba en Córdoba. ‘Muerte de un perfecto bilingüe’, leo sobre la tapa de un libro que culmina una torre de libros homónimos. Thomas Gunzig “Un Céline del siglo XXI”, según Radio France. Así que lo compro.

La edición es de ‘El Funambulista’ y si mal no recuerdo de ese mismo año, 2009, aunque la obra es de 2001, cuando obtuvo el Premio Rossel, una especie de Goncourt belga… Thomas Gunzig nació en Bruselas, en 1970. O sea, es más belga que tomar mejillones con cerveza. Ignoro si se volvió a editar, pero probad a buscarlo porque merece la pena.

Este escritor belga, según algunas guías, es un autor de “difícil clasificación, ya que en sus novelas, dicen tales crónicas, “de todo género” (aunque editadas en español creo que sólo ‘Muerte de un perfecto bilingüe’), encontramos una mezcla de humor negro, pesimismo mórbido y gotas de fantasía. O sea, desde esa imposible clasificación, todos son motivos suficientes como para leerlo a base de dentelladas.

Os sitúo; en una guerra balcánica de las que tuvieron lugar en los 90, el protagonista, que es un mercenario no convencido, cae en una delirante espiral de muerte y locura fruto de su amor por una de las amantes de un cantante mafioso local… como véis, digno de Kustutica o el mejor Bigas Luna (falta tiempo por cierto para adaptarla al cine). Os dejo con una cita y una lectura del propio Gunzig que, desgraciadamente (o afortunadamente), es francesa.

En pleno verano la ciudad parecía una manzana al horno… Tenías que quedarte en casa, en pelotas, frente al aire acondicionado, a base de mucho baccardi con coca-cola, viendo programas sobre el tiempo y dibujos animados japoneses

 

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Acerca del Autor

Yo soy aquellos dos de cuya lucha consisto. Luego pedimos una botella de vino y con el viento de cara y salpicaduras de vida en las sienes, estaban las piernas largas tendidas y todo el mundo girando en sus ojos... Y al final fuimos tres... 3 en 1, como el aceite o la Trinidad... qué cosas. Intento disfrutar a pesar de todo. Más artículos y opiniones en Un cielo dividido o en @tasionite

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